domingo, 3 de febrero de 2013

"Haciando donde vamos ya no lo necesitaremos"

El viernes por la noche mi madre durmió mal, no dejó dormir a mi padre en toda la noche. Se levantaba, se calzaba las zapatillas, se volvía a la cama, se volía a levantar... Así que el sábado mi padre decidió quedarse en casa por si las moscas y anular el desayuno y la comida que tenían con la familia.
Así que en vez de ir a verlos a la casa del campo, me acerqué al piso. Tras un rato tanquilo con ellos y mi padre me dice..."ayúdame a sacar todo aquello que no necesitemos que tenemos demasiadas cosas", pero "qué es lo que no necesitais", le respondo yo, "aquello que hacia donde vamos ya no nos haga falta". Con eso mi padre se refería sobre todo a cosas de mi madre que no necesitaba y que no utilizaba. Y sobre todo a hacer orden en los armarios.
Entre esas cosas estaban bolsos (tenía 7), billeteros, pantalones cortos por estrenar, zapatos viejos, "fajas" para estilizar la figura (imagínate, hace años, ya antes de la enfermedad que no se las ponía), y un montón de papeles acumulados en los cajones que mi madre había ido guardando los primeros años de la enferemedad. Algunos de ellos con sentido: recortes de revistas, recetas de cocina, otros sólo por guardarlos, papeles en blanco o trozos de sobres en los que algún día escribir algo.
Era raro, mi madre estaba con nostros sentada. Cada 10 minutos cerraba los ojos para dormir (claro se había pasado la noche en vela) y como queríamos que esa noche durmiera bien la despertábamos con una achuchón y un beso lo que la hacía partirse de risa. Mi madre ya no habla, pero se ríe, se ríe que da gusto cuando está bien.
Yo tenía miedo que ella se sintiera mal al ver como sacabamos cosas, o ordenabamos papeles de cajones que eran de ella, pero ni por asomo. Le decías "y esto para Cáritas, que lo puedan dar a quien lo necesite", y nos miraba y sonreía.
Hace tiempo que mi padre ya me venía pidiendo que le ayudase a hacer este tipo de "limpieza de armarios". A mi me parecía extraño así que se lo comenté a la psicologa. "Se está preparando para el lunto", me dijo " está haciendo un luto anticipado".
Puede que sea cierto, pero yo creo que es más adaptarse a una nueva etapa. ¿Para qué guardar cosas que sabes que ya no vas a utilizar? ¿Es como si guardasemos las botas de skí que nos viene pequeñas no? La vida tiene etapas y en cada etapa necesitamos un equipaje diferente.