Un plato secillo y que nos funciona. Bacalao congelado del Mercadona, cocido con patatas, laurel y muuuuuucha cebolla. Una vez servido en el plato se le añade aceite en crudo y una pizca de sal.
¿Por qué funciona? Pues por que las patas con aceite molan, y además se puede chafar con un tenedor...sencillo y sano.
martes, 15 de noviembre de 2011
Candidiasis
Hace cosa de un año comenzó a quejarse de la boca al comer. Fuimos la dentista y le limpió la dentadura postiza. Pero nada.
Ella continuaba haciendo gestos de dolor mientras masticaba.
Mi padre la llevó a un estomatólogo y, como ella no se supo explicar, tampoco le dió más importancia, un gel y pa lante.
Ahora, hace cosa de un mes el dolor subió de intesidad y tuvieron que ir de urgencias. Cándidas. En principio una bacteria propia de nuestro cuerpo que se reboluciona con las bajadas de defensas.
Un mes de tratamiento con más geles, pero ahora las cándidas se han hecho las reinas de la lengua, haciendo una deformación en el lado izquierdo del tamaño de una avellana, agrietado y pudiendo llegar a sangrar.
Según el médico el tratamiento es lento y sólo existe este gel para tratarlo.
Esta semana comienza la búsqueda de una segunda opinión. No puede continuar así. La suerte, que no ha dejado de comer.
Ella continuaba haciendo gestos de dolor mientras masticaba.
Mi padre la llevó a un estomatólogo y, como ella no se supo explicar, tampoco le dió más importancia, un gel y pa lante.
Ahora, hace cosa de un mes el dolor subió de intesidad y tuvieron que ir de urgencias. Cándidas. En principio una bacteria propia de nuestro cuerpo que se reboluciona con las bajadas de defensas.
Un mes de tratamiento con más geles, pero ahora las cándidas se han hecho las reinas de la lengua, haciendo una deformación en el lado izquierdo del tamaño de una avellana, agrietado y pudiendo llegar a sangrar.
Según el médico el tratamiento es lento y sólo existe este gel para tratarlo.
Esta semana comienza la búsqueda de una segunda opinión. No puede continuar así. La suerte, que no ha dejado de comer.
martes, 8 de noviembre de 2011
Lo más complicado: el menú de la semana.
Ya os comenté en un post anterior, a mi madre le ha cambiado el gusto. La psicóloga decía que era que se le estaba infantilizando, nosotros creemos que se le han olvidado los sabores. Cuesta de creer verdad.
Esta noche he cenado con ellos. Merluza cocida con patatas, mucha cebolla y aceite.
Era un plato que funcionaba, hasta ahora. Era fácil sacarle las espinas, y hacer un pequeño puré con el caldo, y se lo comía encantada.
Sin embargo hoy ya no....
-Pero hay que ver, si esto no sabe a nada...y encima tengo hambre...ya no me lo acabo
-Bueno ya has comido bastante no - digo yo.
- Con lo que ha cenado no es nada- responde mi padre.
(10 minutos buscando alternativas al plato, poniendo más aceite al puré, poniendo más sal al plato, y nada...)
- Pues por lo menos darme chocolate, que lo tenéis escondido en el cajón- replica ella.
- Si ya no quiere nada, yo le digo "¿qué quieres para comer?" y no sabe lo que quiere.- comenta mi padre.
- A ver es que es imposible que lo sepa.
- Pero no sabes las horas de sueño que me quita pensar qué hacer de comida al día siguiente.
- Pues habrá que hacer un menú.
- Si hombre...es muy diferente venir y pasar un rato que estar todo el día con ella.
- Bueno, no hablemos de ella delante de ella.
- Bueno, bueno....- y se va.
El reto: ver cómo le ayudamos con los platos de la semana. Hacemos clase de cocina y congelamos tuppers, a la inversa de pasado, tupper de hijos a padres je, buscamos algún trainee en prácticas de una escuela de cocina, ummmmm no sé pero queda pendiente decidir qué hacer...si tenéis alguna sugerencia, será bien venida.
Esta noche he cenado con ellos. Merluza cocida con patatas, mucha cebolla y aceite.
Era un plato que funcionaba, hasta ahora. Era fácil sacarle las espinas, y hacer un pequeño puré con el caldo, y se lo comía encantada.
Sin embargo hoy ya no....
-Pero hay que ver, si esto no sabe a nada...y encima tengo hambre...ya no me lo acabo
-Bueno ya has comido bastante no - digo yo.
- Con lo que ha cenado no es nada- responde mi padre.
(10 minutos buscando alternativas al plato, poniendo más aceite al puré, poniendo más sal al plato, y nada...)
- Pues por lo menos darme chocolate, que lo tenéis escondido en el cajón- replica ella.
- Si ya no quiere nada, yo le digo "¿qué quieres para comer?" y no sabe lo que quiere.- comenta mi padre.
- A ver es que es imposible que lo sepa.
- Pero no sabes las horas de sueño que me quita pensar qué hacer de comida al día siguiente.
- Pues habrá que hacer un menú.
- Si hombre...es muy diferente venir y pasar un rato que estar todo el día con ella.
- Bueno, no hablemos de ella delante de ella.
- Bueno, bueno....- y se va.
El reto: ver cómo le ayudamos con los platos de la semana. Hacemos clase de cocina y congelamos tuppers, a la inversa de pasado, tupper de hijos a padres je, buscamos algún trainee en prácticas de una escuela de cocina, ummmmm no sé pero queda pendiente decidir qué hacer...si tenéis alguna sugerencia, será bien venida.
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