Hoy toca podólogo. Tenemos que venir una vez al mes, y se ha convertido en una actividad conjunta. Lo curioso es que también me tienen que hacer los pies a mi, sinó o quiere que se los hagan a ella.
La he ido a recojer con el taxi a casa de su hermana. La he vísto muy frágil, ha perdido mucho peso en el último año. Ya no tiene pecho. Pero sin embargo come bien. Sala de espera del podólogo, nos toca entrar.
-- Desde Mi iPad
miércoles, 27 de julio de 2011
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